Sobre nosotras
Nuestra historia
En nuestra familia siempre ha existido un espíritu emprendedor, una manera de entender la vida basada en el esfuerzo, la perseverancia y las ganas de seguir adelante. Un legado que viene de generaciones atrás, desde mi bisabuela Elena, una mujer luchadora, carismática, perseverante ante las adversidades y con ese don especial para conectar con las personas y sacar adelante aquello en lo que creía.
Ese mismo espíritu vive hoy en mi madre, el cual nos contagia a toda la familia y siempre nos anima a conseguir cualquier cosa que nos propongamos.

Ella ha sido, sin duda, uno de los grandes motores de este proyecto. Una mujer incansable, paciente y profundamente optimista, de esas personas que incluso en los momentos difíciles encuentran un motivo para seguir confiando. Siempre nos ha enseñado una frase que llevamos con nosotras:
“Las cosas pasan por algo. Si te pasa algo bueno, agradece; y si te pasa algo malo, también agradece, porque de ello aprenderás algo importante. Nada pasa en la vida porque sí.”
Fue ella quien nos impulsó a dar el paso, a creer que podíamos construir algo nuestro y a atrevernos a emprender juntas. De ella he aprendido muchísimo, y sigo aprendiendo cada día.
¿Por qué un león?
Y os preguntaréis por qué tenemos a un hermoso león como logo y quién es Olenka.
Si tuviera que definirme en pocas palabras, diría que soy una mujer que ha aprendido a transformar las dificultades en aprendizaje, el esfuerzo en oportunidades y los sueños en realidades. Muy resiliente, muy capaz y con mucha fortaleza.
Toda mi vida, desde pequeña hasta mi adultez, he soñado con leones, leones rugientes que me miraban siempre pero que nunca me hacían daño. Al contrario, me observaban con ese pelaje y porte increíbles, y yo también los observaba y no les tenía miedo. Por lo tanto, podría decir que durante toda mi vida me ha acompañado esa figura majestuosa del león, que para mí significa fortaleza, poder y no rendirse nunca. Eso quisimos reflejar a través de nuestra marca y transmitir ese mensaje a todos.
Hoy valoro mucho más las pequeñas cosas, las personas, las oportunidades y el camino recorrido. He aprendido a entender que detrás de cada persona existe una historia que no siempre conocemos, y que el éxito, el esfuerzo y las dificultades tienen muchas formas.
Algo con lo que podría acabar de contaros y que considero imprescindible que todos tengamos siempre presente sería:
“No somos el resultado de las cosas que nos pasan, sino de todo lo que decidimos hacer con ellas.”

